Cuando pensamos en vinos argentinos, los nombres que suelen venir a la mente son Mendoza o Salta.

Pero hay una joya oculta en el norte que comienza a brillar con luz propia: la Ruta del Vino en Jujuy. Un circuito enoturístico que combina paisajes andinos imponentes, cultura ancestral y vinos de altura con identidad propia.

  

? Vinos de altura con alma jujeña

La Ruta del Vino se extiende a lo largo de la Quebrada de Humahuaca, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Allí, entre cerros multicolores y pueblos con historia, nacen vinos únicos producidos a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar. La combinación de altura, clima seco y suelos ricos en minerales da lugar a vinos intensos, aromáticos y con personalidad.

Las cepas más destacadas:

  • Malbec: potente, especiado y con gran cuerpo.

  • Syrah y Cabernet Sauvignon: elegantes y estructurados.

  • Torrontés y Chardonnay: blancos frescos y florales, con marcada acidez.

? Bodegas para descubrir en Jujuy

Estas son algunas de las bodegas que podés incluir en tu itinerario enoturístico por la provincia:

? Bodega Fernando Dupont (Maimará)

Ubicada entre los cerros de colores, ofrece vinos de alta gama con vistas privilegiadas a la Paleta del Pintor. Experiencia boutique ideal para quienes buscan una cata con identidad andina.

? Viñas del Perchel (Huacalera)

Pequeña bodega familiar que apuesta por una producción orgánica y sustentable. Sus vinos se cultivan entre cardones y terrazas ancestrales. Ofrecen visitas guiadas y degustaciones personalizadas.

? Bodega Amanecer Andino (Purmamarca)

Una propuesta artesanal y cercana, en uno de los pueblos más pintorescos de la Quebrada. Ideal para conocer el proceso del vino desde la raíz, con calidez local.

? Bodega Tukma – Finca Moya (Huacalera)

Proyecto de expansión de una bodega salteña, que encontró en Jujuy un terroir perfecto para sus vinos de altura. Se pueden visitar sus viñedos y realizar catas dirigidas.

✨ Mucho más que vino: cultura, paisajes y conexión

La Ruta del Vino de Jujuy no solo invita a degustar excelentes vinos, sino también a empaparse de la cultura del norte argentino. Cada copa se marida con un entorno que emociona:

  • Purmamarca y su Cerro de los Siete Colores.

  • Tilcara, con su Pucará y su vibrante escena artística.

  • Maimará, rodeada de terrazas de cultivos tradicionales.

  • Huacalera, en el paso del Trópico de Capricornio.

Además, muchas bodegas suman experiencias complementarias como caminatas guiadas, degustaciones bajo las estrellas o maridajes con gastronomía regional.

? ¿Cuándo ir y qué tener en cuenta?
  • Mejor época: entre abril y noviembre, para evitar las lluvias del verano.

  • Recomendación: recorrer la zona con vehículo propio o contratando excursiones con guías especializados.

  • Imperdibles cercanos: Salinas Grandes, el Cerro Hornocal, el Tren Solar de la Quebrada.

? ¿Dónde hospedarse?

Podés combinar la experiencia enoturística con estancias en:

  • Posadas boutique en Tilcara o Purmamarca.

  • Hoteles rurales con encanto en Huacalera o Maimará.

  • Hospedajes con viñedos que ofrecen catas y gastronomía local.

La Ruta del Vino de Jujuy es ideal para quienes buscan algo diferente: vinos auténticos, paisajes que quitan el aliento y una conexión profunda con la cultura andina. Todavía es un secreto bien guardado, lo que la convierte en una experiencia íntima, única y profundamente enriquecedora.

¿Te animás a brindar entre cerros y cardones?