Bosque encantado
LA CANDELARIA- LOBOS
A fines del siglo pasado la familia Piñeiro mandó construir este magnífico palacio que recuerda los castillos del Loire, en Francia. Un enorme parque diseñado por Carlos Thays y surcado por hermosas avenidas de casuarinas está poblado por estatuas, glorietas, pequeños puentes, una capilla y un complejo colonial. Su encanto reside en el estilo francés clásico que posee y sus reminiscencias al castillo de DisneyWorld.
Se puede pasar un día de campo o alojarse en alguna de las 23 habitaciones, distribuidas en el castillo, la parte colonial, la casa naranja y el molino.
Actividades de la estancia: cabalgatas y paseos en sulky, piscina (descubierta), canchas de tenis (dos, de polvo de ladrillo, iluminadas), canchas de fútbol y voley (iluminada), sala de juegos (pool, metegol, ping pong, billar inglés). Actividades extras de Fiesta Gaucha de los sábados: Exhibición de Polo (en temporada), demostración de Cocina Criolla. Actividades con costo extra: vuelo en avioneta de 20 min., golf de 18 hoyos y paracaidismo (a 5 ’ min. de la estancia), masajes y pesca. .La estancia organiza todo tipo de eventos, fiesta de fin de año.
Un châteaux en la Pampa
ESTANCIA VILLA MARÍA– MAXIMO PAZ
A menos de 50 kilómetros de Buenos Aires, en medio un magnífico parque y rodeada por estatuas y fuentes, la casa de la estancia completa un paisaje de ensueño. La residencia de tres plantas, se abre al parque por innumerables terrazas y balcones y se alza hacia el cielo por un esbelto mirador. Cuenta con amplios salones y hermosas suites. El casco es uno de los ejemplos más imponentes de arquitectura de estilo Tudor, en la provincia de Buenos Aires. El edificio fue diseñado por el destacado arquitecto Alejandro Bustillo a partir de 1923 y se terminó de construir en 1927. El propietario original fue el Dr. Celedonio Pereda, quién llegó a ser uno de los empresarios más importantes del agro a principios de siglo.

Se puede disfrutar de un día de campo u hospedarse en alguna de las 11 lujosas habitaciones en el casco principal de la histórica casona, ambientadas con el encanto de una estancia tradicional. Tiene un restaurante gourmet, salón privado, bar, cava de vinos, sala de habanos y billar. El interior se prolonga hacia el parque a través de galerías y terrazas que unen la majestuosa arquitectura del Hotel con las impactantes 74 hectáreas de parque diseñados en 1917 por el reconocido paisajista Benito Carrasco. Todas las habitaciones tienen sus camas king o twin vestidas con sabanas de algodón egipcio, y cuartos de baños con amenities de L’occitane. El hotel ofrece servicio de comida al cuarto, lavado y secado de ropa y masajes a pedido. Ofrece pensión completa (desayuno, almuerzo y cena con una bebida sin alcohol incluida por persona por comida).
Actividades en la estancia: cabalgatas, paseo en carruajes, bicicletas, pileta de natación externa, tenis, fútbol voley, ping pong, billar, juegos de mesa, observaciones de la actividad rural. Actividades con cargo adicional: clases de Polo y masajes.
EL CASTILLO HOTEL-Valle Hermoso -Cordoba
El Castillo Hotel es un edificio de arquitectura medieval construido en 1870, ubicado en Valle Hermoso, Córdoba, Argentina. A lo largo de su vida y bajo la guía de distintos propietarios, ha sido -en orden cronológico-, una mansión familiar, un hotel de época, una colonia de turismo sindical y un hotel cinco estrellas.
El Castillo es la edificación principal de la estancia. De 1200 m cubiertos, fue diseñado por el arquitecto francés Alberto Favre. Su construcción estuvo a cargo del francés Moliere, quien tardó aproximadamente 5 años en finalizarlo. Sus torres son de estilo normando y su pórtico gótico contrasta con ciertos detalles del barroco francés. El salón de entrada contiene muebles de estilo oriental y una chimenea de mármol de Carrara bajo una araña de cristal de Murano, y el comedor luce muebles renacentistas.
Actividades en el hotel: Sala de lectura con biblioteca, Home Theater con butacas reclinables y sonido Hi-Fi, Atelier de artes plásticas, Estudio de fotografía, Sala de ensayo equipada para músicos. Outdoor: Piscina semi-olímpica y piscina para niños, Cancha de tenis , Cancha de vóleybol, Canchas de fútbol , Cancha de pelota-paleta, Playón multiuso con frontón, mini-tenis y aros de básquet, Juegos infantiles. Spa: Piscina climatizada cubierta, Jacuzzi, Sauna, Solarium de invierno y verano, área de relax, Gimnasio profesional, con máquinas asistidas y pesos libres, Equipos Cybex de entrenamiento cardiovascular, Bar de bebidas energizantes y relajantes. Actividades con cargo adicional: Caminatas, Cabalgatas, Mountain biking, Espeleología (incursión en cavernas), Golf, mediante convenio con los mejores clubs de la región.También se realizan eventos privados.
EN MEDIO DE LA PUNA
EL CASTILLO DE SAN LORENZO -SALTA
El Castillo de San Lorenzo, se destaca entre el verde de la selva de montaña como un baluarte del siglo pasado. Fue construido en 1903 y es una réplica de un castillo florentino del norte de Italia.
Su dueño Don. Luigi Bartoletti hizo traer al arquitecto Castagno, de Florencia para que lo diseñara. Es una construcción imponente totalmente de piedra ubicado sobre la calle principal que conduce a la Quebrada de San Lorenzo.
Tiene tres plantas, en la primera actualmente se ubica un restaurante y en el segundo piso el hotel.
Tiene una torre característica de 25 metros de alto. fue construido totalmente con piedras traídas de los ríos San Lorenzo y Castellanos, a lomo de mula. Se utilizó en su construcción por primera vez dinamita y cemento.
Las rejas que rodean el castillo se realizaron con caños de los fusiles que se utilizaron en la guerra de la triple Alianza.
Cuentan las leyendas del pueblo que Don Luigi Bartoletti escondió en los cimientos del castillo un tesoro, pero en realidad coloco una botella con los nombres de los integrantes de la familia. Eso ya es historia!
EL CASTILLO DE GUERRERO EN RUTA 2 -CASTELLI
Cuantas veces , en nuestro camino a la costa , la nariz contra el vidrio, esperando vislumbrar entre los arboles , la silueta del viejo Castillo
He aquí la historia de Amor y de Muerte
En la estancia La Raquel, a la altura de Castelli, pasó buena parte de su vida Felicitas Guerrero, «la joya de los salones porteños» a mediados del Siglo XIX
Historias de amor, tristeza, fortuna, reencuentros y un crimen descansan en silencio al costado de la Ruta 2. Durante décadas, millones de turistas rumbo a la costa atlántica han visto sobre su hombro derecho un centenario castillo estilo francés con paredes salmón, tejas y una enorme torre. Se trata de «La Raquel», una estancia que encierra el testimonio aún vivo de lo que fueron las tradiciones burguesas de mediados del Siglo XIX, condensadas en la historia de Felicitas Guerrero, una bella y joven millonaria cuya apasionante vida terminó en tragedia.
El castillo, tal como hoy es retratado desde las ventanillas de los autos que pasan por el kilómetro 168 de la autovía, fue construido en 1894, aunque su torre fue terminada años más tarde. Está ubicado a la vera del río Salado y cuenta con 80 hectáreas, 40 de ellas parquizadas por el paisajista danés Forkel.
Muy cerca de allí, por esas tierras, pasaba sus días Felicitas Guerrero, la bellísima, rebelde y talentosa hija de Carlos José Guerrero. Entre las familias porteñas poderosas, Felicitas era conocida, a sus 15 años, como «La joya de los salones porteños». Y fue en ese tiempo cuanto su padre, fiel a las costumbres de la época, arregló un casamiento con un adinerado amigo, Martín de Alzaga, propietario de las estancias donde hoy se ubican balnearios como Pinamar y Cariló.
En ese momento comenzó la novelada historia de nuestra protagonista. «Ella al principio no quería saber nada con su marido, que era 40 años mayor. Ella era muy inquieta. Pintaba, tocaba el piano, actuaba… Se casó a regañadientes», reconstruye hoy Cecilia Guerrero, sobrina bisnieta de Felicitas y una de las herederas del castillo, que durante años fue un atractivo turístico y hoy se repiensa como espacio para eventos, convenciones y presentaciones culturales.
Con el tiempo, cuenta Cecilia, Felicitas se encariñó con su marido y tuvo dos hijos, pero la alegría fue efímera. Uno murió al nacer y el otro a los pocos años, víctima de una epidemia de fiebre amarilla. A principios de 1870 también murió su esposo y Felicitas, con poco más de 20 años, quedó viuda y millonaria, a cargo de una enormidad de tierras.
Tres años después y durante uno de sus viajes en carruaje hacia otra de las estancias cercanas, La Postrera, Felicitas quedó atascada en medio de una tormenta y conoció a Samuel Sáenz Valiente, un joven propietario de la zona. El hombre la rescató de la tormenta y la invitó a refugiarse en su estancia.
No pasó demasiado hasta que Felicitas y Samuel entablaron un romance y echaron por tierra las pretensiones de varios referentes de la aristocracia porteña de la época, que tenían puestos sus ojos en la joven, atractiva y acaudalada mujer.
Celebración y muerte
El 29 enero de 1872, Felicitas volvía de Buenos Aires hacia La Postrera, donde iba a inaugurar un puente sobre el Salado y además anunciaría su matrimonio con Sáenz Valiente. Sin embargo, en uno de los salones la esperaba Enrique Ocampo, un antiguo pretendiente que no se resignaba a verla, una vez más, en los brazos de otro hombre. Luego de una fuerte discusión, Ocampo le disparó por la espalda a Felicitas y luego se suicidó. La mujer, víctima de uno de los femicidios más resonantes de la época, moriría al día siguiente.
Toda aquella fortuna quedó en manos de los padres de Felicitas Guerrero y, con los años y las herencias, algunas de esas estancias terminaron en localidades como Pinamar, Cariló e incluso Valeria del Mar, que lleva su nombre por Valeria Guerrero, su sobrina.
Allí, en Castelli, a metros de la Ruta 2, transcurrió buena parte de la vida de Felicitas. Su historia descansa, aún latente, en los alrededores de ese castillo que, más de una vez, llamó la atención de los veraneantes argentinos.
¿Y vos cual tenes pensado visitar ?








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