El gobierno del Reino Unido ha anunciado un aumento del 60 % en el costo de la Autorización Electrónica de Viaje (ETA), mientras que los pasajeros en tránsito quedarán exentos de tramitar este permiso.

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Desde el 8 de enero, la ETA es un requisito obligatorio para ingresar al Reino Unido para los ciudadanos de países que no necesitan visado. Este permiso, similar a la ESTA de Estados Unidos, se solicita en línea antes del viaje y permite la entrada al país por períodos cortos, de hasta seis meses. Actualmente, está disponible para viajeros de más de 50 países y, a partir del 2 de abril, se extenderá también a quienes porten pasaportes europeos, salvo los ciudadanos irlandeses.

El costo de la ETA es actualmente de 10 libras (aproximadamente 12 euros) y tiene una validez de dos años o hasta que el pasaporte asociado expire. Sin embargo, el Ministerio del Interior ha confirmado que el precio aumentará a 16 libras (unos 19 euros), lo que ha generado críticas desde los sectores turísticos y empresariales. Según representantes de estos sectores, esta subida afectará negativamente al turismo y al segmento MICE (reuniones, incentivos, conferencias y exposiciones), situando al Reino Unido en desventaja frente a la Unión Europea, que ha fijado un costo de 7 euros para su sistema ETIAS.

Por otro lado, se ha informado que los pasajeros en tránsito no estarán obligados a pagar la ETA. Esto beneficiará a quienes utilizan los aeropuertos británicos como conexión para vuelos internacionales. Según el gobierno británico, la medida responde a las recomendaciones de la industria de la aviación y estará sujeta a revisión futura.